Rojo crepuscular se escurría entre aquellos dos cuerpos desnudos que se abrazaban en la misma cama .
Ambos del mismo sexo , ambos tan diferentes y ala vez tan parecidos en soledad.
Uno de ellos dijo : " de esto nunca nada comentaras" y el otro vistiendose le contesto: "como si muriera de ganas de contarlo".
Se cerraron las cortinas y ambos salieron como dos desconocidos de aquel cuarto que bien los conocia.
Entre miradas reprimidas se acorbada otra cita. Misma hora , mismo lugar.
Y cada uno se dividio dejando un pequeño pedazo de su alma en el aquel luminoso cuarto que los conocia tanto.
jueves, 5 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario